Discurso Acto Premiación PBAE 2013

Alfio Piva 2013Discurso PBAE Alfio 10 abril 2013

BANDERA AZUL ECOLOGICA: UN EJEMPLO DE RESPONSABILIDAD AMBIENTAL

Disertación del Dr. Alfio Piva Mesén, Primer Vicepresidente de la República en ocasión del acto de entrega de galardones Bandera Azul Ecológica 2012. San José 10 de abril de 2013.

Buenos Días:

Agradezco a los organizadores de esta actividad la invitación que me fue formulada para acompañarlos en la entrega de los Galardones del Programa  Bandera Azul Ecológica 2012 y con gran entusiasmo los insto para que continúen incentivando a todos los sectores de nuestro país, para que por el bien del planeta y de la humanidad sigan fundamentando la sana y libre competencia de sus actividades sobre la base de la reducción del riesgo provocado por los efectos del cambio climático.

En esta entrega de los galardones reconocemos el esfuerzo multisectorial que se hace mediante la campaña Bandera Azul, así como los esfuerzos que realizan por el mejoramiento de la educación y la información sobre el ambiente.

Desde su creación este programa ha venido ayudando notablemente en la promoción de la protección del entorno natural y ha permitido que diversas empresas, así como instituciones públicas, educativas, religiosas,  cooperativas y entidades bancarias, entre otras, se inspiren y se conscienticen sobre la importancia y la necesidad de sustentar el desarrollo de la mano con la naturaleza.

En los tiempos actuales, el fomento de este tipo de desarrollo surge indubitablemente de  la necesidad de minimizar el impacto que ha generado el ser humano a partir de los procesos industriales, por ello, las Naciones Unidas han enfatizado muchísimo sobre la  urgencia de la aplicación continua de una estrategia ambiental preventiva e integrada a los procesos productivos, de comercialización y de servicios, con la finalidad de reducir los riesgos para los seres humanos y el ambiente.

Aun cuando la campaña por un ambiente equilibrado debe fortalecerse día a día, nos alegra mucho saber que actualmente existe mayor conocimiento sobre la responsabilidad que ello conlleva.

Sin duda, muchos son los temas ambientales que han cobrado importancia sobre las prácticas empresariales e institucionales, por ejemplo, el tratamiento que se ha venido dando a aspectos como el consumo de energía y agua, la cantidad de desperdicios sólidos producidos, las emisiones de dióxido de carbono, el uso de material reciclable, el impacto ambiental sobre la cadena de producción y comercialización, y otros más,  evidencian que la responsabilidad ambiental empresarial es hoy día una realidad y no un mito.

El acto de entrega de los galardones que en esta ocasión se dará a diversas empresas, a instituciones estatales, a los centros de educación básica y universitaria, a cooperativas, iglesias y a entidades bancarias,  no constituye un mero formalismo, todo lo contrario, representa más bien la voluntad de instituciones públicas y privadas conscientes de todos los impactos ecológicos que generan sus respectivas actividades en la sociedad costarricense.

Para estas instituciones y representantes de los distintos sectores que hoy serán galardonados, nuestro reconocimiento sincero y nuestra respetuosa recomendación para que consoliden cada vez más sus actividades con mejores prácticas ambientales.

El ejemplo que nos dan las empresas y las instituciones políticas, sociales y académicas ambientalmente responsables en varias partes del mundo pone en evidencia a otras que por el contrario no miden los efectos de la industrialización y que hacen muy poco o nada para revertir la corriente de destrucción y de contaminación.

Esta situación nos demuestra también que no podemos bajar la guardia sobre la necesidad de consolidar campañas como las del Programa Bandera Azul Ecológica, pues es la única manera de hacer consciencia para revertir los impactos negativos en el ambiente.

Como vemos, no sólo se trata de cumplir normas jurídicas, sino más bien de mejorar las actividades institucionales y productivas, buscando alternativas tecnológicas donde el impacto ambiental sea reducido a su mínima expresión.

El esfuerzo del Programa Bandera Azul Ecológica se ha entendido en nuestro país como una esperanza para las futuras generaciones. Tiene, en tal sentido, una misión histórica que consiste precisamente en hacerles ver a todas las organizaciones de la sociedad que uno de sus grandes objetivos es precisamente contribuir al cuidado y protección del ambiente relacionado al entorno donde se localizan.

Esta misión no es para nada sencilla, pero cada vez que veamos a más entidades comprometidas con el ambiente, sabremos que el esfuerzo no fue en vano.

El pensamiento político y económico de los siglos XIX y XX sobre la libertad de empresa y del sistema de propiedad privada se complementa en el siglo XXI con la responsabilidad social empresarial, y sobre todo, con la responsabilidad social ambiental. Responsabilidades que involucran tanto a las empresas privadas como a las instituciones públicas y académicas.

Tenemos que reconocer que solo tenemos este planeta para habitarlo y que el daño que le provoquemos nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. La responsabilidad ambiental – por lo tanto – no es exclusiva de los Estados, también lo es de las empresas privadas y de todas las demás organizaciones sociales que desean un entorno ambientalmente equilibrado y saludable para todos.

En la medida en que todas las empresas, públicas y privadas, apliquemos mecanismos de producción más limpia, en esa misma medida estaremos minimizando los impactos de la producción en el ambiente, y con ello, estaremos contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Costa Rica es un país reconocido mundialmente por su respeto al ambiente, incluso es uno de los destinos turísticos más importantes precisamente porque dichas actividades se definen en la sustentabilidad, la preservación y la apreciación de la naturaleza.

Pero lo más importante en este tema es que hemos venido ganando fama internacional debido a que el turismo ecológico costarricense está movido por una ética de respeto ambiental que comparten tanto los turistas y practicantes del ecoturismo, así como los mismos empresarios. Y esta, señoras y señores, es la fórmula del éxito.

Muchas de las pautas que se siguen bajo la denominación de ecoturismo se originan en la normativa del Estado costarricense, pero lo fundamental es que se realizan con el concurso de organizaciones públicas y privadas responsables ambientalmente mediante el ofrecimiento de  paquetes turísticos a modo de servicios que respetan el bienestar de las poblaciones locales.

Por otra parte, en el ámbito internacional y gracias a las campañas realizadas por programas como Bandera Azul se ha podido hacer consciencia social, lo que ha generado en las personas la necesidad de visitar áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población local.

Como todos ustedes saben, el sustento de la mayoría de los costarricenses en las comunidades costeras depende de sus playas; y gracias a la campaña Bandera Azul los turistas y las comunidades locales pueden disfrutar de las impresionantes playas de nuestro país sin temor a la contaminación.

Esto ha llevado a la comunidad, a instituciones estatales, a instancias educativas y cooperativas, a los empresarios y a los municipios costeros de Costa Rica a participar activamente en el cuidado de las playas y a contribuir eficazmente a los diversos programas educativos que ofrece el Programa Bandera Azul Ecológica.

A todas las organizaciones que el día de hoy recibirán su galardón les expreso el reconocimiento oficial del Gobierno de la República, la idea con el recibimiento de este galardón  es que la bandera azul sea un símbolo del esfuerzo y del amor hacia la naturaleza.

Ustedes son un ejemplo dignificante porque contribuyen enormemente en la mejora de la calidad ambiental y de la vida misma. Al darles las efusivas gracias por el sentido de responsabilidad ambiental demostrado durante el año 2012 los invito para que reciban cada uno su merecido galardón.

Muchas gracias